demanda por despido: como impugnar despidos

Demanda por despido: guías rápidas para impugnar despidos

La demanda por despido permite impugnar la decisión del empresario por la que se extingue la relación laboral. A lo largo del último mes hemos estado publicando información acerca de los diferentes tipos de despidos, de la forma de impugnarlos y de tus derechos laborales.

Hoy queríamos hacer una recopilación de nuestras guías rápidas para impugnar despidos, con el objetivo de que puedas acudir a la que necesitas antes de presentar una demanda por despido.

¿Cómo funciona la demanda por despido?

El objetivo de una demanda por despido es anular la decisión extintiva el empresario, lo cual puede tener tres efectos:

  • Que el despido se declare procedente. En este caso los efectos del despido quedarán convalidados por la sentencia que lo declare procedente.
  • Que el despido se declare improcedente. En este caso podrás tener derecho a la reincorporación en tu puesto de trabajo o al cobro de una mayor indemnización.
  • Que el despido se declare nulo. En este caso conseguirás la readmisión inmediata a tu puesto de trabajo, con abono de los salarios de tramitación y probablemente una indemnización por daños morales.

La demanda por despido debe presentarse, en general, después de intentar una conciliación frente al Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC). La estrategia procesal dependerá del tipo de despido y las circunstancias concurrentes en tu caso.

Por tanto, y como hacemos siempre, te recomendamos consultar con un abogado laboralista antes de proceder a la tramitación de una demanda laboral. Si necesitas contratar a un abogado laboral no tienes más que rellenar nuestro formulario. Te enviaremos los presupuestos de tres profesionales de forma gratuita y sin compromiso.

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Árbol de decisiones: los pasos a seguir para tener éxito en tu demanda por despido

Si has sido objeto de un despido y pretendes impugnarlo te ofrecemos a continuación un árbol de decisiones para que conozcas paso a paso cómo hacerlo. Lo único que tienes que conocer es el tipo de despido que se te ha aplicado.

  1. ¿El empresario ha alegado razones disciplinarias para despedirte? Las razones disciplinarias son aquellas que tienen que ver con tu comportamiento. Generalmente, este tipo de despidos se dan por una supuesta disminución del rendimiento de trabajo. Si tu empresario ha justificado su decisión en base a este tipo de motivos, has sido objeto de un despido disciplinario. Te recomendamos leer el primer apartado que incluimos a continuación.
  2. ¿El despido ha afectado a parte de la plantilla? Si el empresario ha despedido a cierto número de trabajadores en los últimos 90 días puedes haber sido objeto de un despido colectivo. En determinadas circunstancias este plazo podría incrementarse hasta los 180 días. En este caso te recomendamos leer el segundo apartado que incluimos a continuación.
  3. ¿El empresario ha alegado causas económicas, técnicas, organizativas o de la producción para despedirte? Si es así has sido objeto de un despido objetivo. Estos también se dan cuando el empresario alegó faltas de asistencia al trabajo, ineptitud para desarrollar tu actividad o falta de adaptación a las modificaciones técnicas del puesto de trabajo. Te recomendamos leer el tercer apartado que incluimos a continuación.
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La demanda por despido sigue un camino procesal diferente para cada situación. Contacta con un laboralista para que te ayude a elegir el correcto

1. La impugnación de despidos disciplinarios

Los despidos disciplinarios encuentran su fundamento en la facultad sancionadora del empresario. Por tanto, deben obedecer a un incumplimiento grave y culpable por tu parte.

Las causas del despido disciplinario se regulan en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, pero pueden ser ampliadas por medio del convenio colectivo.

En todo caso, el empresario deberá justificar su decisión extintiva en la carta de despido. Esta resultará fundamental, ya que durante el proceso de impugnación no podrá utilizar argumentos no consignados en la misma.

Estrategia de impugnación 

A la hora de defenderte de este tipo de despidos tendrás que demostrar que no cometiste la infracción laboral que se imputa, o que la gravedad de este es insuficiente para justificar el despido.

Normalmente tendrás que presentar la papeleta de conciliación frente al SMAC. Puedes saltarte este paso siempre que el empresario haya incurrido en alguna de las causas del despido nulo. Esto ocurrirá, en general, cuando el despido obedezca a causas discriminatorias.

Ten en cuenta que también resultan nulos los despidos que atenten contra tus derechos fundamentales y libertades públicas. Entre ellos se encuentra el derecho a la intimidad. Por tanto, también podrás anular el despido cuando las pruebas en las que el empresario base su denuncia hayan sido obtenidas vulnerando este derecho.

Si no consigues llegar a un acuerdo con el empresario frente al SMAC no te quedará más salida que presentar una demanda por despido. Será el empresario quien deba demostrar que cometiste la infracción laboral y que su gravedad justifica un despido. De modo que no tendrás más que hacer decaer los argumentos de tu empleador y desacreditar sus pruebas en la medida de lo posible.

¿Qué puedes ganar al impugnar un despido disciplinario?

El despido disciplinario es la peor forma de extinguir la relación laboral. Aunque te dará derecho al cobro del finiquito y a apuntarte al paro, el empresario no tendrá que pagarte ninguna indemnización. Por tanto, al impugnar despido podrás conseguir que se declare su improcedencia o su nulidad. En el primer caso accederás a una indemnización cuyo cálculo te explicamos en este artículo.

El empresario también podría optar por readmitirte en la empresa abonándote los salarios de tramitación. Esta será la consecuencia de la declaración de nulidad del despido. De modo que al impugnar tu despido disciplinario existen varias vías para recuperar tu trabajo, además de la opción de conseguir el derecho al cobro de una indemnización.

Para más información, te recomendamos consultar nuestra guía rápida sobre la impugnación de los despidos disciplinarios.

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2. La impugnación de despidos colectivos

El despido colectivo es aquel que afecta a una parte de la plantilla en un plazo determinado de tiempo. Se tramita por medio del expediente de regulación de empleo (ERE), que exige una negociación previa vigilada por la autoridad laboral.

En el artículo que dedicamos a los despidos colectivos explicamos con detenimiento qué número de trabajadores se debe despedir en cada empresa para que la decisión extintiva tenga esta consideración.

Estrategia de impugnación

Los despidos colectivos pueden impugnarse por dos vías.

  • En primer lugar, dispones de la impugnación colectiva. Esta forma de impugnación solo procede en determinados supuestos. Básicamente se trata de abusos de derecho, violaciones de derechos y libertades de los trabajadores o infracción del procedimiento establecido.
  • En segundo lugar, dispones de la impugnación individual. Esta se ejercita del mismo modo que corresponde los despidos objetivos.

Dispondrás de un plazo de 20 días desde que termine la negociación previa al despido colectivo para ejercitar la impugnación colectiva. En caso de no entablarse esta acción, el empresario dispondrá de otro plazo de 20 días para solicitar al Juzgado de lo Social que determine que el despido colectivo es ajustado a derecho. Desde entonces tendrás otro plazo de 20 días para interponer la papeleta de conciliación o la demanda por despido ante el Juzgado de lo Social.

Esto significa que los despidos colectivos son los que tienen un plazo de impugnación más amplio. Además, contemplan más supuestos de nulidad que ningún otro tipo de decisión extintiva.

Por tanto, tu abogado laboralista podrá atacar tanto el procedimiento del despido colectivo como los argumentos empleados por el empresario en su carta de despido. También se podrá actuar contra las violaciones de derechos fundamentales o libertades públicas e incluso contra el orden de preferencia que se establezca en la negociación durante el ERE.

¿Qué puedes ganar al impugnar un despido colectivo?

De nuevo, al impugnar un despido colectivo puedes incrementar la indemnización a la que tengas derecho o lograr la readmisión en tu puesto de trabajo. Como en estos despidos existen más supuestos de nulidad de los que se aplican habitualmente, dispondrás de más herramientas para anular la decisión del empresario. Si consigues mantener tu puesto de trabajo también tendrás derecho al cobro de los salarios de tramitación.

Para más información, te recomendamos consultar nuestras guías rápidas sobre la impugnación de los despidos colectivos

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3. La impugnación de despidos objetivos

Los despidos objetivos son aquellos que se producen por causas ajenas a la voluntad del empresario. Esto no es óbice para que deban estar adecuadamente justificados y fundamentados.

De nuevo resulta de vital importancia la carta de despido, ya que contendrá los únicos argumentos que podrá esgrimir el empresario para justificar su decisión.

Estrategia de impugnación

El artículo 53 del Estatuto de los Trabajadores regula este tipo de despidos. A la hora de impugnar un despido objetivo tendrás que atacar los motivos que el empresario ha incluido en su carta de despido. Para ello, siempre que no concurran las causas de un despido, tendrás que iniciar el procedimiento presentando la papeleta de conciliación frente al SMAC en un plazo de 20 días desde la fecha de efectos del despido.

Si el proceso de conciliación fracasa podrás presentar tu demanda por despido. En el juicio el empresario deberá aportar la documentación que demuestre que su decisión extintiva es ajustada a derecho. Si quieres tener éxito en tu impugnación necesitarás demostrar que las causas alegadas no concurren en el caso.

Como ves, la impugnación de este tipo de despidos es la más compleja de todas, al basarse en causas objetivas. Este es el motivo por el cual recibirás indemnización de 20 días de salario por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades, independientemente de que impugnes o no la decisión extintiva del empresario.

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¿Qué puedes ganar al impugnar un despido objetivo?

Al impugnar el despido objetivo podrás incrementar la cuantía de tu indemnización o recuperar tu puesto de trabajo. En general este tipo de impugnaciones son las menos interesantes para el trabajador, que tiene menos que ganar que en aquellos escenarios en que el empresario ha utilizado otro tipo de despido.

Sin embargo, si consideras que la decisión extintiva ha sido injusta, deberías contratar a un abogado laboralista y explicarle tu situación para que evalúe si es recomendable presentar una demanda por despido.

Si necesitas más información sobre este tipo de impugnaciones, te invitamos a consultar la guía rápida sobre impugnaciones de despidos objetivos.

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